Anoche fue una de esas noches, una de esas noches en las que llegas a mi mente sin invitación, llegas y no te vas hasta que logras despertarme y al darme cuenta que estoy solo vuelvo a los sueños triste y esperanzado de volverte a encontrar, y es que en el tiempo en el que habitas mis sueños todo pasa muy rápido, tu simple presencia hace que el sueño sea una escena muy rápida e inolvidable, no necesitas siquiera hablarme para que me de cuenta de que estas ahí, tu aroma es aliciente suficiente para llenar ese vació emocional que me aqueja, al despertar y saberte tan lejos y ajena a mi todo regresa a su orden natural, incluida la percepción del tiempo y el romanticismo que suelo sentir por la noche desaparece.
Una tarde después de una noche así escribí esto: "Lo sé, no preguntes como ni el porque, solo aceptemos que lo sé y es que cuando se es un raro como yo, se asume que sucederá, tarde o temprano pasará, algunas veces dolerá mas que otras, pero siempre estará el dolor y tristeza como constantes". Pero diciéndote esto no intento reclamarte ni quejarme acerca de ti, simplemente desahogo lo que no puedo decirte. Espero poder hacerlo un día, mientras llega el momento seguiré pasando noches como las de anoche.
Y si, tienen toda la razón, soy un aburrido!!
Au revoir!!
PD. Si les gustaron o no estas escasas líneas comentenle!!
1 comentarios:
"Soñé con Faustine. El sueño era muy triste, muy emocionante. Nos despedíamos; venían a buscarla; se iba el barco. Después volvíamos a estar solos, despidiéndonos con amor. Lloré durante el sueño y me desperté con una inconsolable deseperanza porque Faustine no estaba y con llorado consuelo porque nos habíamos despedido sin disimulo. Temí que se hubiera consumado, durante mi sueño, la partida de Faustine. Me levanté. El barco se había ido. Mi tristeza fue hondísima.
No tuve necesidad de ver a Fautine. Me creía seguro: ya no me importaba que estuviera o que no estuviera. (...)
Sentí repudio, casi asco , por esa gente y su incansable actividad repetida. Aparecieron muchas veces, arriba, en los bordes. Estar en una isla habitada por fantasmas artificiales era la más insoportable de las pesadillas; estar enamorado de una de esas imágenes era peor que estar enamorado de un fantasma (tal vez siempre hemos querido que la persona amada tenga una exitencia de fantasma)."
Te lo dejo como lullaby para la próxima que tengas insomnio por esos viejos fantasmas.
Publicar un comentario